"Reflexión sobre el enfoque personal en las clases de ELE
de la expresión e interacción y comprensión orales y escritas."
Quisiera empezar esta reflexión diciendo que para mi a
expresión (en todas sus formas) es de fundamental importancia para el desarrollo personal de cada individuo, como así también lo es la
interacción para las relaciones humanas.
Cuando trabajo la expresión escrita y oral trato de proponer en clase temas que sean motivadores, que logren potenciar la creatividad y la expresión de sentimientos y necesidades de los alumnos. Trato de que ellos sientan que lo que están haciendo es útil y que podrán aplicarlo en la vida real. A pesar de esto, algunas veces encuentro dificultades, y creo que están relacionadas con el tipo de actividades que selecciono.
Luego de la Sesión 5 del
Curso para profesores ELE del Instituto Cervantes he conocido una gran
variedad de actividades para desarrollar estas
competencias y, también, he tomado
mayor conciencia de la gran importancia que tiene el modo en el cuál las proponemos. En mi caso (además de enriquecer las propuestas) creo que de ahora en más es clave que logre tener bien presente los
niveles. Estoy prestando particular atención a este tema, ya que creo que gran parte de los errores que cometo los debo a no relacionar correctamente las actividades a los contenidos específicos de cada nivel y así, corro siempre el riesgo de que mis propuestas sean inadecuadas. También estoy prestando mayor atención a las
fases de las tareas (el antes, el durante y el después de cada una de ellas) para no saltar ninguna y aprovechar al máximo lo que casa una de ellas ofrece.
A la hora de valorar el
proceso de escritura, creo que el error que tiendo a cometer es a no incorporar la
planificación como punto de partida. Debería dar lugar a que exista una preparación previa al producto final: enseñar (a ellos) a planificar los textos, a hacer borradores, a dar pautas. No sólo limitarme a
ofrecer modelos y estar atenta a sus propuestas para enriquecerlas con
sugerencias. Es decir, hacer que el proceso no dependa sólo de la actuación de los alumnos, sino
participar más activamente en este proceso.
Trato de ofrecer y enseñar a distinguir entre diferentes
tipos de textos (incluídos los nuevos que encontramos en internet) y que no sea sólo el alumno a escribir en clase, que exista
colaboración para corregir y sugerir. Mi experiencia en la enseñanza de ELE se basa en clases particulares, pero si se tratase de un grupo, la colaboración debería darse entre los mismos compañeros y el profesor.
En cuanto a la
expresión oral... Bueno, creo que tiene en común con la expresión escrita muchas de las cosas que he nombrado y que tenemos que tener en cuenta. Quisiera destacar aquí la característica enriquecedora del
juego dramático, ya que es una situación en donde tiene lugar una "reproducción" lo más cercana posible a la realidad y que genera un
buen clima de trabajo, un ambiente más distendido, que permite a los alumnos relajarse y no sufrir tantos bloqueos a la hora de hablar.
En referencia a la
comprensión escrita y oral, creo que la presencia de actividades en el aula sea fundamental. Podremos así ayudar a los estudiantes a desarrollar estas destrezas (con sus
microdestrezas) y a que puedan
comprender todo tipo de textos escritos y audiciones. Para esto, en el caso de la
comprensión escrita, trato de estar atenta a los
conocimientos previos que tienen del tema propuesto para luego ampliar los contenidos culturales y proponer ejemplos para enseñar
modelos. Trato de utilizar
materiales auténticos y para esto, también les pido colaboración. En cuanto a la
comprensión oral, suelo darle espacio en mis clases y trato de apoyarme en las propuestas de algunos manuales que propongan
situaciones lo más reales posible y en material que selecciono de internet. Analizando mi trabajo, creo que debería darle un poco más de espacio con mis alumnos y "
ejercitarme a hacer ejercitar la comprensión auditiva".
Creo que el
lugar en donde se llevan a cabo las actividades lo determinará las
características de los alumnos, las
posibilidades que ofrece el ambiente y las
posibilidades con las que cuentan los alumnos en sus hogares. Personalmente creo importante resaltar que en clase (como fuera de ella y gracias a las posibilidades que nos ofrece el mundo web) logremos potenciar la
interacción y la
cooperación, dar la posibilidad a los alumnos y enseñarles que puedan enriquecerse gracias a los aportes de los demás.
En relación a las
dificultades de los alumnos al momento de realizar este tipo de actividades considero que depende de nosotros. Opino que para evitar que ellos tengan dificultades debemos, sobre todo,
conocerlos. Si los conocemos podremos proponer actividades adecuadas a sus intereses, a sus capacidades, a sus limitaciones. Claro, tenemos también que enseñarles
estrategias y darles
herramientas para que ellos puedan aprender a desarrollar su
autonomía en relación a la lengua y al ambiente en que se manifiesta. ¡Ah! Y por supuesto, sin olvidar el
nivel.
Concluyendo, creo que el desafío está en "
desautomatizar" nuestro trabajo para poder razonar y dar a cada una de estas competencias el lugar que se merece... que no es ni una arriba ni las otras abajo, sino abrazadas y en armonía.